De las cosas que me toca escuchar y a las que he ido aprendiendo a ser inmune.


De las cosas que me toca escuchar y a las que he ido aprendiendo a ser inmune.



Así como por variar, al parecer soy toda esa vaina que nadie quiere y como complemento, no tengo ni la mínima intención de renunciar a mí, para andar complaciendo a nadie.

Prueba de ello, es que preferí con el corazón arrugado mandar a la mierda una relación, puesto que para continuar con él, debía renunciar a mí, simplemente no estaba interesada. Y no fue fácil, se siente horrible hasta el extremo de que hasta el cuerpo duele.

Cuando alguien sea quien sea, te pide renunciar a ti, aparentar, fingir ser una mosca muerta, o la virgen conversa, que niegues que apoyas a la comunidad lgbti (apoyo el amor en todas sus manifestaciones y podrá infartarse el que quiera pero también apoyo que adopten)  que aparentes tener una religión, que seas todo eso que no eres; no te quiere… necesita que seas la fachada de eso que puede amar y a la larga, por más que hagas, por más que renuncies nunca va a ser suficiente.

Dentro de todo lo que odiosamente he oído, más no he tenido ni el mínimo sentimiento de culpa, es que se me acusa de “mis fotos en redes sociales, no son de una mujer decente”… resulta que ser mamá en esta sociedad es negarte el derecho de lucir como te de la regalada gana, no sé qué problema psicológico o religioso tienen las personas que creen que una foto define quién eres o la cantidad de sexo que tienes (tristemente me parece que es hasta inversamente proporcional).

Resulta que mi blog es ofensivo, porque como literalmente me dijeron: los hombres no toman en serio a las mujeres que piensan o escriben así, porque necesito aparentar ser una idiota, ser bruta, pensar diferente.

No sé en qué les afecta que no me interesa juzgar a nadie, que respeto lo que cada quien hace sin meterme y sin opinar (porque no me corresponde); porque no defiendo ni la castidad, ni el libertinaje impuesto, porque defiendo que cada quien sea y haga lo que le venga en gana.

Yo si tengo claro hace rato que el papel de la mosca muerta vende, pero no me da la gana de jugar a eso; tampoco me da la gana de salir con nadie a la ligera, ni de meterme con cualquiera, pero de ahí a que el desocupe de la gente llegue a juzgar… consigan una vida!!!!! En serio que hay que estar en un nivel de aburrimiento crónico ni el hijueputa para andar pendiente de lo que uno publica para armar show o escándalo o en su defecto que sigan las cuentas de uno, para enviarle todo lo que uno pone a alguien más…

Para rematar la vaina, me mandaron a mudarme a Europa, porque “las feministas como yo, se quedan solas” “porque toca aparentar para levantarse a alguien” “porque la vida sentimental de una mujer divorciada que es madre, no debería existir” … este nivel de atraso de pensamiento no es ni siquiera aceptable en pleno 2.016, créanme que el universo haya decidido que debía nacer en el país del “sagrado corazón” donde la mayoría preferirían que gobernara la Biblia y no la constitución, es la prueba más grande de que en mi vida pasada asesine a mil bebes unicornios y con sus cuernos me hice accesorios.

¿En serio los hombres quieren una mosca muerta, que aparente ser  lo que no es? Por eso es que no les duran ni los noviazgos, porque las fachadas no se mantienen, se caen.

No hay premisa más falsa que uno no llega a conocer a nadie, el problema es que no somos capaces de mostrarnos de verdad y así como que bien jodido que los demás nos conozcan.

Vivimos fingiendo gustos, aficiones, modelos de vida que no son nuestros, no nos atrevemos ni a pensar diferente, repetimos una y mil veces la historia familiar.

Además quién dijo que yo quiero ser la esposa abnegada que hornea galletas, a mí me gusta trabajar; me gusta hablar con propiedad y si eso espanta a alguien, qué les hace creer que un tipo de persona así me sirve?

Podré ser muy cariñosa, muy romántica y hasta cursi, podrá gustarme la cocina, me encanta el maquillaje y los zapatos, amo los libros, el tarot y la astrología.

No tengo religión, no me interesan los dogmas y mucho menos esos discursos de odio disfrazados de falsa moralidad.

Creo entonces que mi destino es quedarme sola, porque según he escuchado toda la vida, yo tengo cualidades raras en una mujer… es tan mierda el comentario, porque lo único que traduce es que si de haber nacido hombre las tuviera, sería lo máximo.

Nivel de incoherencia y de doble moral… que no soy capaz de calcular

El fino arte de cerrar el pico


El fino arte de cerrar el pico



Considero de suma importancia, escribir sobre un tema que me perturba, en realidad, ¡me aterra!

Y es ver como las personas van por la vida, pretendiendo hacer las veces de psicólogo de todo el mundo, creen tener la verdad absoluta sobre todas las cosas y no sé a ciencia cierta ¿dónde carajo, obtuvieron un máster en expertos de la felicidad ajena?.

¿Se han puesto, un minuto a pensar que todo lo que dan como consejos son sólo opiniones de lo que piensan que está bien, de lo que creen que es felicidad, de lo que sienten ellos con respecto a...?.Es muy divertido jugar a ser Dios, dando opiniones sin tener que vivir las consecuencias de las mismas.

Supongo que sentirse superiores “al emproblemado” , les aumenta el ego, los hace sentir moralmente superiores y para mí , esa es la peor enfermedad del siglo XXI; tanto versículo de la Biblia acomodado, tanto cursito, tanta imagen de autoayuda, no los convierte automáticamente en seres superiores, ni les ilumina la conciencia, mucho menos les purifica el alma… se las deja ahí, por si acaso no lo sabían o por si deliberadamente lo ignoran, dejen de estar metiendo las narices en la vida ajena, no opine a menos que le pregunten y no se siente con pierna cruzada y tono esperanzador a juzgar la vida de nadie, ni la de sus hijos!.

Mucho menos hable con la boca llena de argumentos, sobre situaciones que no conoce… si a usted no le han echado el cuento (la o las personas involucradas) no crea en versiones de terceros.

Y Virgen de la agarradera, no pretenda por un momento ¡saber que es lo mejor para alguien!... revise su propia vida y sus diarias decisiones antes de argumentar sílaba, y verá que prestar la oreja para que alguien se desahogue es más que suficiente.

Piense que la felicidad, el amor, la amistad, la vida, el éxito, son construcciones personales, que cada quien escoge sus caminos. No haga a alguien más miserable de lo que ya es, parece en serio, que les gustara ver a la gente seguir esos consejos que ustedes dan, pero que rara vez pondrían en practica.

Deje la doble moral a un lado, con tranquilidad, que hasta ahora nadie se ha muerto por eso, muy por el contrario se quita un peso bien verraco de encima.

Y si es de las personas que practica una religión en particular y tiene a varias personas que creen ciegamente en su criterio, agarre más juicio, piense dos y tres veces, no vaya a ser que este llevando a sus ovejas derechito a los barrancos; empecemos a practicar el arte de escuchar sin juzgar, de mirar las situaciones ajenas como procesos de aprendizaje, a preguntar directamente las vainas y no de andar sacando conjeturas por comentarios de otros.

Porque la envidia, es muy fregada; el chisme es el deporte mundial por excelencia y la doble moral la enfermedad que más muertes espirituales cobra.

No querrá usted llevar en sus espaldas la muerte en vida de nadie, menos si es un ser querido por la imposibilidad personal de no conocer el fino arte de “cerrar el pico”. Pues llegan momentos en los que todos hemos sentido que los demás deben sustentar sus decisiones y no, no deben y no tienen por qué…son suyas, no nuestras, o acaso usted va a vivir las consecuencias.

No de consejos, de instrucciones; no juzgue, no joda y si puede no opine. (con respecto a la vida ajena, si no se lo piden)

Me estoy separando


"Me estoy separando"
-snif-snif-

 VEA Vee! Severendo embuste, les digo que tengo una fascinación personal por este tipo de individuos, que se creen protagonista de culebrón Mexicano.

Su discurso, carente de huevos y de sentido, como ellos mismos, implica una alta dosis de machismo (ese que inculca que el hombre puede después de casado seguir viviendo de puertas para afuera vida de soltero, después que cumpla con sus obligaciones y llegue a dormir a la casa), sáquenme del error pero ¿es que acaso se les reduce el tamaño del miembro, si no lo andan metiendo en cuanto orificio se encuentra disponible? ¿ o es que se les acortan los años de vida si no está permanentemente “a la cacería”?.

Mientras la ciencia me saca de la duda, voy a seguir describiendo a esta clase peligrosa de individuo, desde todos los sentidos, pues no sólo se caracteriza por un ego enorme, sus componentes son psicológicos, afectivos, sexuales, y mil condiciones más.

Hay que ser muy mierda para intentar conquistar a una mujer, negando a otra (con lo que le encanta a las mujeres , la sensación de saberse triunfadoras sobre otras) no sólo no tienen en cuenta este detalle, también, se exponen al ridículo (quizá en una época, donde la tecnología no era su primer elemento en contra, sino que era su mayor aliada, pues sólo era posible localizarlos al teléfono fijo, si entraba la llamada, si había uno en casa, de lo contrario, hasta que el individuo apareciera en casa de la esposa con cualquier excusa floja, que por resignada costumbre se tragaban completa ).  Hoy día es tan fácil averiguar la situación sentimental de cualquiera, su estado civil, con quienes se relaciona, que su argumento demora más en ser pronunciado que en ser descubierto.

Estos eternos “me estoy separando”, son la bajeza hecha persona, son victimas en sus cuentos, tratando de conquistar a una mujer diferente; a veces no sé qué pasa por la cabeza de estas personas ¿acaso creen que la mujer a la que le dicen esta mentira es menos por no ser igual a la que tienen en la casa? ¿Es qué por ser más bonita, soltera, no es sino una mujer que quiere sexo y mentiras? ¿Suponen acaso que esta persona carece de sentimientos? ¿ o de entrada la juzgan como una mujer que merece menos, que no merece nada?

Si bien, cada cabeza es un mundo y los hombres un tema tan primitivamente complejo, no excusa la cobardía ante la que enfrentan tener un compromiso previo, asusta, que en medio de una revolución feminista todavía entre amigas nos digamos “ay, nena eso se le quita ahorita, no le hagas caso que eso se le pasa” o que sigamos escuchando “los hombres son así”, en un día como hoy, escojo creer que hay hombres que no necesitan “otra”, que no buscan validar constantemente su hombría con el uso permanente de su órgano reproductor.

Mientras yo sigo creyendo que hay hombres como los de los libros, estos personajes de la realidad llegan a hacer mucho daño, a su pareja, a la mujer que deciden conquistar con mentiras… porque como bien pueden ser descubiertos inmediatamente  y mandados al mismísimo carajo con estadía vitalicia; hay mujeres que se enamoran, que mientras dan el 100% en esa relación, la otra persona les devuelve con un -50% , es como jodido creer que porque salen a veces, escriben en horarios de oficina, o apenas huelen la botella de licor las llaman, mandan regalos, es tener una relación; una relación es otra cosa, es algo que los pacientes terminales de “me estoy divorciando”, desconocen por partida doble.

El disfraz de mojigata, está agotado


El  disfraz de Mojigata, está agotado

Estaba desaparecida, no por falta de tiempo, más bien, falta de motivación, pero para variar hay circunstancias consecutivas que me animan y en esta oportunidad es la mojigatería.

Es tan común ya ver a las “señoritas” en estas posturas, que nada más se la creen los incautos, los pendejos o como diría whitsy “los triple bobos”;  a veces creo que soy más una defensora de los hombres ante las artimañas sin piedad de las mujeres, que una mujer normal, inmediatamente recuerdo que de normal no tengo mucho, por eso siempre ando desentonando en los ambientes femeninos.

Eso de las posturas, las artimañas, la planeación y la cacería de hombres no es lo mío, me da flojera! Y un pesar inmenso con esas criaturas que creen que porque los ovarios les cuelgan (testículos) se las saben todas y mis queridos, no se saben ni una; así que no se exponga al ridículo con sus amigas mujeres cuando hable de sus conquistas o sus proezas, usted no es más que una simple pieza en los juegos de las mujeres (hasta de esas que usted creyó “haberse comido”, hasta esa ¡se lo comió a usted!).

Voy a enumerar un par de casos, que por comunes y repetitivos, uno creería que ya nadie se los cree y vaya como es la vida son los más efectivos:

Caso No.1 :  La virgen conversa:

Dícese de la susodicha que está en el grupo de moda de cualquier iglesia, sus características principales son colocar versículos de la biblia en cuanta red social tengan, dan los buenos días y las buenas noches con “Dios te bendiga” y obvio, también a cualquier cosa contestan con el Dios te bendiga; Es llevada a ingresar al grupo, por una amiga que acaba de “pescar novio” y le ha asegurado que ella va a contar con la misma suerte, (los hombres a su vez, también asisten con la intención de levantar, tampoco es que se salven); portan cadenita de la virgen y rosario (si aplica), de lo contrario algún objeto que las identifique. La religión no es mala, ni que crean en algo, es fingir tener fe en algo que no creen, por simple moda o como estrategia de reclutamiento. No dejemos a un lado el hecho de que involucrarse sentimentalmente con varios de la congregación “no es malo, porque son creyentes” … y así disfrazan la vagabundería, pues la religión ha servido siempre como el espejismo de todos los pecados.

Caso No. 2: La fi-fi-fitness

Personaje que operada o no, se mete a cuanto gimnasio, clase de zumba, spinning, kick boxing y sabrán los entendidos en el tema que otra cosa!

Estas tienen una debilidad inmensa por las presas bien torneadas, esos cuerpos que se perfeccionan con el ejercicio, teniendo en cuenta que ubican el estrato social de la victima en la selección del gimnasio (no se coman el cuento de que es por cercanía a la casa, o la comodidad de las instalaciones). Siempre cae uno o varios y es en este articulo (si es que a mis locuras, se le pueden considerar así ) el segundo cuento más usado

Caso No. 3 – La Mix

Dícese de la susodicha que mezcla el cuento No. 1 con el cuento No. 2 , esto le permite ampliar el espectro de posibilidades y asegura un éxito más inmediato.

Caso No.4 – La Diminutivo

Esta clase de personaje son de mis favoritas (léase con el tono sarcástico y si puede con mi tono de voz que de por sí es grosero) .

Le ponen diminutivo a todo, en qué parte del cerebro de los hombres está el defectuoso chip que les hace creer que eso significa ternura… no sé, pero ojalá se erradicara…esa forma de hablar molesta y pendeja, que todo lo termina en “ito”, no es ternura, no es dulzura, es pendejada … pero a ver! , ya ellas saben que ustedes son pendejos y les gustan las pendejadas y los pendejos terminan siendo ustedes.

Caso No. 4: Yo nunca

“Yo nunca había sentido esto”; “yo nunca había hecho esto”; si bien hay casos de que esto es cierto, la mayoría de las veces no. Este fenómeno está arraigado en el discurso de conquista de las mujeres, por culpa de los mismos hombres, que no soportan pensar que las mujeres han tenido experiencias previas igual o más placenteras con un anterior individuo; estas son las que viven en una relación que se sostiene en una plataforma de gelatina.

Caso No. 4: La Natural

No sé en qué parte de la biblia, de la constitución, de algún libro de Coelho está que la mujer que no se maquilla y no usa tacón es más pura y santa.

Hasta donde me da el cerebro, no encuentro una relación directamente proporcional entre el gusto por el maquillaje y el uso de tacones en la  vida sexual de una mujer.

¿O es que acaso por cada labial, se ha tenido un hombre diferente?¿o el alto del tacón es reflejo del tamaño que le gusta? – hágame el hijueputa favor y no sea tan imbécil .

En todos y cada uno de los cuentos hay excepciones, hay religiosas de verdad, hay quienes aman el ejercicio y lo hacen por ellas, las únicas que para mí no tienen excusas son “las diminutivo”, esas no!.

De Igual manera, estés de acuerdo o no, o te creas “el macho alfa” que jamás y nunca le ha pasado, les cuento otro dato:

Entre más control crees haber tenido y tener de las mujeres, más equivocado estás.




El centavo para el peso


El centavo para el peso



Darse de frente con la misma realidad una y otra vez, hace que el asunto se vuelva frustrante, efecto que genera una inteligente conclusión “yo sólo soy buena fracasando”

No es venir a darme golpes de pecho, ni a alimentar las ansias de chisme de nadie y menos que menos despertar lastima, es una conclusión que necesariamente tenía que decirla en voz alta, o escribirla (ustedes entienden)

Desde que tengo uso de razón…o mejor dicho memoria, porque hasta la razón vino dañada de fabrica, otra característica que no tengo, de la larga lista de virtudes que no vinieron conmigo.
Retomo con el enunciado... desde que tengo memoria, he pasado los días con la sensación de que siempre quedo debiendo el centavo para el peso; nunca soy suficiente, nunca doy lo suficiente, no soy lo suficientemente de esto, de aquello o de lo otro; quedo debiendo en cada una de las facetas de mi vida, algo a alguien, algo a todos, algo a algunos, siempre a mí, para este momento ya debería estar acostumbrada, pero el peso en el cuello y la espalda del estrés que si no me lleva al manicomio, me va a llevar a la tumba, pero de que va a tener consecuencias, las va a tener. (No es un enunciado con voz profética, es una cuestión de cultura general).

Días en los que el infierno, sería como estar de vacaciones y la idea del cielo una no tan incomoda fantasía, podría acostumbrarme al silencio absoluto, aunque recuerdo que fijo están un poco de locos que se arrepintieron a los 0,2 segundos antes de morirse y vuelvo al primer destino turístico, sea quienes estén ahí, no creo que les quede tiempo para joder y criticar.

Pero…antes de comprar el tiquete, suspiro pensando articuladamente, que el infierno fue el destino que me tocó por suerte, ese en el que a todo y todos les quedo debiendo el centavo para el peso; una existencia cargada con decepciones propias y ajenas, porque no importa que tanto me esfuerce nunca soy ni hago lo suficiente.

Me devuelvo en el impulso, recreo mi vida, recompongo historias, recuerdo las miradas en las que un día me perdí y también en aquellas que quise que se quedaran para siempre, pero otra vez, no fui, ni soy suficiente.

A la vida, al amor, a la suerte, al éxito, a la felicidad, también les quedé debiendo el centavo para el peso… o era al revés, todas las anteriores me deben a mí?


Ni rezando empato, sólo peco


Ni rezando empato, sólo peco



Si uno está juzgado de antemano, ¿para qué se defiende? Aprendí a guardar silencio cuando interiorice esta frase, silencio en todos los sentidos: oral, virtual, textual y corporal, dejé la postura de ataque y también la de defensa...sólo guardo silencio.

Se requiere de paciencia, de fuerza interior, de una ejercitada paz mental, no porque crea que mi verdad es superior o mis decisiones sean las mejores, ni mi camino el único.

Aprendí a guardar silencio a los insultos, las ofensas y las insinuaciones, de nada me sirvieron muchos años defendiendo mi versión de las cosas,  cuando los oídos de los interlocutores permanecían cerrados.

¿Qué ganamos juzgando de antemano? ¿Qué ganamos condenando a alguien mil veces por el mismo error? ¿Qué ganamos culpándonos de lo mismo? ¿Qué ganamos dando explicaciones que nadie quiere escuchar?

Ganamos nada, perdemos mucho.

Un viejo fantasma que vuelve… y yo de pendeja que me espanto


Un viejo fantasma que vuelve… y yo de pendeja que me espanto



Ajá, así es… y uno que se llena la boca diciendo que lo que digan los demás no importa, esto tiene variables; no  importa, cuando no nos toca la fibra, cuando no nos recuerda un trauma, cuando es una cuestión que tenemos dominada y resuelta; pero como jode la opinión de los demás, cuando el tema es delicado, aquellos temas no resueltos, heridas falsamente cicatrizadas.

En ese momento, la sensación y el espectáculo se asemejan al del niño inquieto que llega de visita y levanta la alfombra que debajo tiene todo el sucio del mundo, ahí toda esa apariencia de perfección se desintegra y ¡oops, que oso!

Bueno, me pasó, repetí como loro que nada me impediría seguir escribiendo, (además que es un ejercicio personal), que esta vez iba a ser diferente, y ¡mentira! ¡Tremendo embuste!, no soporté par de malos comentarios, de esos que hace la gente que cree que tienen al diablo agarrado por los cuernos y a Dios por las bolas; no hay una sola forma de ser persona, no hay una sola manera de ser esto o aquello y pues tampoco nadie los nombró policías, ejercen con una disciplina enferma  el arte de la hipocresía y la doble moral.

Me costó un par de días superar el shock nervioso, el discursito ese de “a una mujer que escribe así, nadie la toma en serio”, “esa manera de decir las cosas que tienes es tal o cual”, “bájale al tono con el que escribes, las mujeres tienen que ser más dulces”, entre la larga lista.

Los condicionamientos sociales, de lo que se supone ya debería ser, lo que debería tener, lo que debería haber logrado, como debería hablar, escribir, caminar, vestirme, algo siempre le está ofendiendo a alguien… y todo ese terror de las espectativas como un viejo fantasma que vuelve y yo de pendeja que me espanto, cuando ya tengo claro que es gadejo (ganas de joder) crónico; que si no juzgan, critican u opinan, los ataca una alergia.

Nadie dijo que reconstruirse uno mismo, era tarea fácil, es un proceso diario, uno recae en viejos patrones, en conductas aprendidas, en comportamientos adquiridos; da miedo, mucho miedo, admitir que no encajas en el mundo que se supone que deberías encajar, que te sientes como una extraña en busca de su clan, pero seguiré caminando, tropezando, aprendiendo, desaprendiendo, a mi ritmo, no para ser y hacer aquello esperado por los demás, sino para mi bienestar y tranquilidad.

Y no, contrario a lo que algunos puedan pensar, no me levanto en las mañanas pensando en maneras nuevas de decepcionar a nadie, ya no me interesa fingir, no me interesa encajar, tampoco quiero hacerle daño a nadie, el mal se lo hacen solos cuando pretenden que viva bajo sus preceptos.

Pasamos gran parte de nuestras vidas sepultando nuestra naturaleza, para que no nos miren maluco, nos morimos en vida fingiendo ser otras personas, por no decepcionar a la familia, por estar a la altura de las circunstancias, todo para caer cada noche rendidos, nos sometemos a la tortura diaria de la imitación… y todo para que alguien siempre siga inconforme.
Seguro el fantasma aparecerá acompañado de ruidos, de criticas, de indirectas, de sabios y de pendejos, y me asustaré cada vez menos, hasta que no me asuste nunca más

Los fines simbólicos y la vida que no cambia ¿o sí?

Por: Johanna Carolina Bula Se nos suele convenientemente olvidar que el 31 de diciembre no es un final mágico, ni un evento tan poderoso que...